Adoración Perpetua en Valencia (15/9/2012): “En la iglesia de San Martín, en la ciudad del Turia, comienza esta
singular y buenísima forma de adorar al Santísimo Sacramento del altar. Más de
600 personas se han unido a la iniciativa, que cuenta con el apoyo absoluto del
arzobispo levantino. Las horas de presencia ante el Sagrario que ya están
cubiertas son las de la noche. En esta permanente Adoración al Señor se han
inscrito católicos de las comunidades católicas chinas y filipinas, vecinos de
Valencia. Así como miembros de la iglesia ortodoxa rusa. La capilla estará
abierta todos los días del año y las 24 horas. Los turnos alcanzan la cifra de
168 personas voluntarias para adorar al Santísimo Sacramento de la Eucaristía.”
Así se anunciaba hace un año en Intereconomia.com (http://www.intereconomia.com/blog/semilla/adoracion-perpetua-valencia-20120915) la inauguración de una “capilla perpetua” en una céntrica calle de Valencia para rezarle a la hostia consagrada durante 24 h. non stop, horario propio de buen puticlub, casino o MC Donald’s que se precie. Por el tono casi eufórico de la noticia hasta los más profanos en la materia podemos deducir que se trataba de un importante acontecimiento para los católicos. Pero maldita la suerte de estos, resulta que una plétora de indigentes les ha estado aguando su devota fiesta durmiendo tirados en los alrededores del templo (¡e incluso dentro!) mientras ellos oraban (http://www.levante-emv.com/valencia/2013/09/23/capilla-perpetua-vigilada-policia-local/1035043.html). Ojo, que los indigentes ya estaban antes, como sabrá cualquier vecino de Valencia, pero lo primero es lo primero; los pobres no deben impedir a la gente de buena fe rezar a dios para que Él ayude a los pobres. ¿Solución? Fácil: 1- instalar cámaras, 2- pedir ayuda a la policía para echar a los vagabundos.
Lo de instalar cámaras no deja de ser curioso teniendo en cuenta que su dios lo puede ver todo, pero debe ser que no se lo cuenta a ellos.
Lo de pedir ayuda para desalojar a los indigentes es para coger a los beatos y al cura y tatuarles en la frente: “dejad que los pobres se acerquen a mí”. O simplemente preguntarles uno por uno: ¿qué crees que diría Jesús de echar a los pobres de la iglesia?
Así se anunciaba hace un año en Intereconomia.com (http://www.intereconomia.com/blog/semilla/adoracion-perpetua-valencia-20120915) la inauguración de una “capilla perpetua” en una céntrica calle de Valencia para rezarle a la hostia consagrada durante 24 h. non stop, horario propio de buen puticlub, casino o MC Donald’s que se precie. Por el tono casi eufórico de la noticia hasta los más profanos en la materia podemos deducir que se trataba de un importante acontecimiento para los católicos. Pero maldita la suerte de estos, resulta que una plétora de indigentes les ha estado aguando su devota fiesta durmiendo tirados en los alrededores del templo (¡e incluso dentro!) mientras ellos oraban (http://www.levante-emv.com/valencia/2013/09/23/capilla-perpetua-vigilada-policia-local/1035043.html). Ojo, que los indigentes ya estaban antes, como sabrá cualquier vecino de Valencia, pero lo primero es lo primero; los pobres no deben impedir a la gente de buena fe rezar a dios para que Él ayude a los pobres. ¿Solución? Fácil: 1- instalar cámaras, 2- pedir ayuda a la policía para echar a los vagabundos.
Lo de instalar cámaras no deja de ser curioso teniendo en cuenta que su dios lo puede ver todo, pero debe ser que no se lo cuenta a ellos.
Lo de pedir ayuda para desalojar a los indigentes es para coger a los beatos y al cura y tatuarles en la frente: “dejad que los pobres se acerquen a mí”. O simplemente preguntarles uno por uno: ¿qué crees que diría Jesús de echar a los pobres de la iglesia?
